Las energías renovables son aquellas que, como el propio nombre indica se renuevan diariamente sin coste para quien las utiliza. Además no son contaminantes ya que transforman la energía que recibimos del sol o del viento sin generar materias que ensucien la atmósfera. Por tanto la energía solar fotovoltaica es renovable. La energía solar tiene además una particularidad frente a la eólica y frente a la propia energía solar: que puede producir energía en pequeñas instalaciones generadoras, es decir, que podemos instalar una planta generadora de energía solar y realizar autoconsumo energético. Por tanto podemos producir nuestra propia energía a partir de unos paneles solares fotovoltaicos. Esta forma de producción de energía permite que los consumidores tengamos una participación activa en la transición energética, disfrutando de cierto poder sobre los agentes que intervienen en el mercado energético. Por tanto a través del autoconsumo eléctrico aparte de no contaminar y ahorrar en la factura de la luz, de alguna manera participamos de una forma más “democrática” en y del mercado de la energía. 

Una gran planta energética, producirá energía limpia y renovable, ya sea eólica o solar, necesitan grandes inversiones que las grandes empresas querrán rentabilizar, de manera que siempre dominará el mercado energético, ahora y en un futuro impondrá su fuerza en el mercado y mandará sobre los precios de la energía. Yo, como autoconsumidor de energía solar fotovoltaica, espero y confío que con la implantación en el tiempo del autoconsumo solar, los precios de la energía sean cada día más baratos y disputar o al menos diluir la fuerza que tienen y los precios que imponen las grandes eléctricas.

instalador placas fotovoltaicas